
Semanas antes se comentaba que en ese lugar habían fantasmas cuando almorzaban, su mama una de las mejores, en sus tiempos decía disfrutarlo
¿ Como alguien disfrutara la sensación de terror ?
la costumbre habita tras los años...
Una noche casi ya de las ultimas la pobre Caramelo no podía mas de miedo, su Bombón ya no aguantaba no poder dormir. Ya desde el primer desvelo el complicado Bombo tenia a su Caramelo al lado diciéndole ¨no te duermas que tengo miedo¨ y el pobre ya sin paciencia le decía ¨piensa en otra cosa¨ Le cantaba la misma canción varias veces seguida hasta que la delicada caramelo se quedaba dormida entre sus brazos... Una de esas noches después de cantar por segunda vez esa misma canción, de la nada, sintieron unos pasos raudos entre las hojas, los dos se miraron impactados, el dedo del Bombón cerraba su boca evitando uno de sus gritos tan particulares. El corazón le latía fuerte, tal vez un poco confundido no sabia si era por los pasos del desconocido llamado fantasma, o por que sabia que quizás faltaba poco para que el Bombón no estuviera a su lado.
Fueron muchos días, unos cuantos gritos, si, no, si, no, sonrisas, nudos y tristezas. Hartos ya de las hojas caídas decidieron perderse entre otros arboles, con otras hojas, si, no, si, no.
Finalmente tomando sol... el par de tontos se derritieron. Obvio tantos chocolates y dulces aburren, te terminas enfermando o con tus indefensos dientes llenos de caries, el todavía va al dentista, ella todavía se considera afortunada por supuesto... pudo terminar con la glicemia por las nubes... A veces extraña su despertador y uno k otro chiste.
J.A.P :)
No hay comentarios:
Publicar un comentario